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4 secciones que no pueden faltar a su pieza de email marketing

Posted by Alejandro Durán

12/9/14 4:18 PM

Se estima que, en promedio, a una persona le llegan entre 80 y 100 mensajes diarios, de los cuales más del 60% es publicidad.

¿Cómo asegurarse entonces de que sus mensajes, además de ser escaneados, van a ser leídos para así lograr una apertura o, mejor, un clic?

7Además de la relevancia del mensaje, es decir, que el mensaje entregue valor al destinatario, es importante saber cómo diseñarlo para facilitar el escaneado.

¿Y por qué debemos preocuparnos del escaneado? Porque las personas no leen los mensajes, simplemente los escanean.

Y cuando hablamos de escanear, nos referimos básicamente a mirar los textos de forma rápida y selectiva, más que a detenerse a leer lo que incluimos como texto dentro del mensaje.

Si el 60% de los más de 100 mensajes que llegan cada día a la casilla de correos de un destinatario tiene un carácter comercial, es imposible que disponga del tiempo necesario para leer cada uno de ellos, considerando que una persona no sólo se dedica a leer mensajes, sino que desarrolla muchas otras actividades.

Entonces, o escanean los mensajes o sencillamente los borran, se desuscriben o, peor aun, los marcan como spam.

Diseñe sus mensajes para que sean escaneados, luego leídos. No a la inversa.

Para conseguirlo, es importante entonces conocer las diferentes secciones de la estructura de un mensaje y así saber qué hacer y dónde, de modo que al destinatario le sea más fácil leer y, con ello, lograr campañas de email marketing poderosas.

Son 4 los elementos básicos que todo mensaje debe tener:

1. Encabezado
2. Preencabezado
3. Cuerpo del mensaje
4. Pie de mensaje



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1. Encabezado:


El encabezado es con lo que primero se encuentra el destinatario al ver su mensaje, incluso antes de abrirlo. Esto se da cuando usted tiene activada la vista previa, ya sea de forma horizontal o vertical.

Aquí lo más relevante a considerar son el Remitente y el Asunto.

Diversos estudios señalan que el 80% de las personas decide abrir o no un mensaje según su Remitente (Conozco) y Asunto (Confío).

Remitente:

En el remitente siempre debe poner el nombre de lo que resulte más reconocido por su audiencia, que, por lo general, es el nombre de la empresa. No es aconsejable incluir el nombre de una campaña, de un producto o de un vendedor.

En los ambientes de internet y del email, específicamente, si no se conoce quien envía el mensaje, las probabilidades de que éste no sea abierto son muy altas. No se arriesgue.

Asunto:

El asunto del mensaje, además del remitente, es lo segundo más visto de su mensaje. Es aquí donde se mide la confianza e interés.

Al leer de qué se trata el asunto es posible saber si el contenido posee valor o no. Si lo tiene, gatilla el paso de escanearlo a leerlo.


2. Preencabezado:


El preencabezado por lo general da instrucciones y siempre está en formato texto, por lo que no reviste el riesgo de ser bloqueado y, hasta cierto punto, asegura que la instrucción sea leída.

Lo más utilizado es la vista de la instrucción para ambiente web, de modo de asegurarse que se vea el HTML.

Pero últimamente se ha dado relevancia a utilizarlo para repetir o reforzar la oferta que, por lo general, se incorpora en el asunto del mensaje o bien en su llamado a la acción.

Esto tiene su explicación en la cada vez mayor y rápida penetración de los dispositivos móviles, en los que el preencabezado se destaca más.

También se utiliza como una forma de ser incorporado a las listas blancas y no tener problemas futuros de entregabilidad o de bloqueo de imágenes. Incluso hay quienes agregan en él los vínculos a redes sociales.

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3. Cuerpo del mensaje:


El cuerpo del mensaje debe facilitar el escaneado y reforzar lo ofrecido en el asunto, aspecto clave en cualquier campaña de email marketing.

Que su mensaje haya sido abierto no garantiza que vaya a ser leído y es tarea del cuerpo del mensaje incentivar a leer, entender y generar la acción deseada de acuerdo a los objetivos que se persigue.

El anclaje del mensaje ayuda a este propósito. Es decir, que cada sección o cuadro tenga su título, una bajada, una gráfica complementaria y un llamado a la acción, que la persona ejecute algo, que haga clic en algo.

Hágalo fácil y rápido de entender y escanear y conseguirá que más personas sepan lo que deben hacer, cumpliendo con el objetivo de su pieza de email.

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4. Pie de Página:


El pie de página está muy alineado con las reglas antispam.

Se llama también centro de preferencias, dado que es ahí donde el destinatario puede administrar las opciones del mensaje, tales como desuscribirse, compartirlo, responder, o ir a una página web para modificar sus preferencias a través de una clave de acceso.

Teniendo en cuenta la estructura de su mensaje, diseñando y generando los contenidos necesarios en cada uno de estos elementos, asegurará que sus campañas de email marketing se destaquen en medio de ese verdadero mar de mensajes que llega diariamente a la casilla de correos de sus suscriptores.

Ahora, ninguna estructura es válida si sus mensajes carecen de relevancia, si no entregan valor para sus suscriptores.

Por eso lo llamamos a trabajar su lista, entender los datos de cada persona, y que esos datos le sirvan para segmentar y generar grupos de personas con necesidades y preferencias similares, que le ayuden a saber cómo crear y enviar contenidos de valor que gatillen aperturas y clics.

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Estructura de un mensaje en Email Marketing

 

 

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